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viernes, 20 de junio de 2014

Cuenca, ciudad entre ríos

Llegamos a Cuenca (España) por la carretera N- 430 que viene de Teruel, un trayecto con un paisaje precioso.

Entramos en la ciudad atravesándola para llegar hasta la parte más alta donde se pueden ver los restos de la antigua fortificación y recinto amurallado conocido como el Barrio del Castillo, además allí no hay problema para aparcar y puede ser punto de partida para hacer una visita rápida al casco antiguo de esta bonita localidad.

Las vistas desde este lugar son impresionantes.


Nosotros teníamos muy cerca el hotel, así que lo primero que hicimos fue alojarnos, descansar un poco, asearnos y salir a patear Cuenca, la ciudad entre dos ríos, el Jucar y el Huecar.

 
Decidimos dejar la calle principal que lleva hasta la plaza de la catedral y elegimos otra paralela que nos permitió descubrir cantidad de rincones preciosos, callejuelas, pasos cubiertos, plazoletas y vistas maravillosas a la vega del Huecar.

Tras el paseos llegamos a la plaza Mayor y allí imponente nos encontramos con...


Impresionante edificio y uno de los primeros ensayos del arte gótico en España , situada en la Plaza Mayor, en el mismo centro del Casco Antiguo. 

La entrada turística cuesta 2.5 € para adultos y 2 € para grupos y escolares, además es gratuita los primeros lunes de cada mes y en horario diario de 9 a 10 de la mañana. 







Un paseo, unas cuantas fotografías a uno y otro lado de la plaza (además de la catedral allí también está el Ayuntamiento) y luego, un pequeño aperitivo antes de comer, el marco no podía ser mejor.

Uno de los restaurantes que elegimos  fue "El Secreto", comida de la región  con una excelente relación calidad/precio. Los guisos de ciervo riquísimos y el queso a la plancha con pisto manchego para chuparse los dedos.    

                      

Continuando con la visita llegamos hasta la Torre Mangana,  torre emblemática de Cuenca que está situada muy Cerca de la Plaza Mayor, es de estilo neomudéjar y formaba parte de la antigua Muralla de Cuenca, por eso podemos identificar un estilo defensivo en su diseño de planta cuadrada.

Pero sin duda el edificio más emblemático de esta ciudad son Las Casas Colgadas, quizás no el mejor, ni mas bonito, pues cualquiera de las muchas casas y balconadas que se asoman a las hoces del Huecar y Jucar podrían llamarse las Casas Colgadas pero con un contenido único ya que allí se encuentra el Museo de Arte Abstracto Español.



El Museo exhibe una exposición permanente de 127 pinturas y esculturas de artistas españoles de la generación abstracta de los años 50 y 60 (Millares, Tàpies, Sempere, Torner, Rueda, Zóbel, Saura, entre una treintena de nombres), además de otros autores de los 80 y 90.

Tarifa normal: 3 € Tarifa reducida: 1.5 €




Pero este no es el único museo con el que cuenta la ciudad además se pueden visitar:

FUNDACIÓN ANTONIO PEREZ, ARS NATURA, MUSEO DE LAS CIENCIAS DE CASTILLA LA MANCHA, MUSEO DIOCESANO DE CUENCA, MUSEO PROVINCIAL ARQUEOLÓGICO DE CUENCA, MUSEO DE LA SEMANA SANTA y el ESPACIO JORGE TORNER.

Este último se encuentra situado en la iglesia gótica de San Pablo antiguo convento de los Dominícos junto al Parador de Turismo y en un paraje de extraordinaria belleza , expone 40 obra de Gustavo Torner algunas donadas por el MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFIA. 

Horario de la exposición: de mar. a sáb. de 11 a 14 y de 16 a 19. Dom. de 11.30 a 14h
Tarifa: Individual 2.50€
Precisamente el Parador fue uno de nuestros lugares elegidos para tomar unas "cervecicas" y creo que en la próxima visita será nuestro alojamiento.
Desde la terraza del hotel se veía así de bonito y el interior está genial.
Llegar a este lugar desde el casco antiguo de Cuenca tiene su encanto ya que hay que atravesar la monumental hoz del río Huecar ni más ni menos que por el mejor y mas representativo de todos los puentes de la ciudad, el Puente San Pablo.


 
 Fuera del casco antiguo Cuenca tiene lugares que realmente merece la pena conocer al igual que en los alrededores pero yo me voy a declinar por el lado de la restauración y te recomiendo tomar unas tapas o comer en una de las terrazas de cualquiera de los restaurantes de la calle San Francisco (cerca de la Diputación Provincial), nosotros lo hicimos y nos gustó, sobretodo el ajoarriero que nos pusieron.


Por cierto, si quieres llevarte un recuerdo diferente, además de los productos típicos, te recomiendo visitar Colores en la calle Alfonso VIII nº 7 (junto a la Plaza Mayor ) y llevarte alguna de su piezas llenas de formas y colores que te recordaran esta ciudad de una forma diferente. 
Yo opté por este abanico para mi colección.




Pasaron los días y el viaje llegó a su fin.
 
¡Hasta pronto Cuenca!







Junio 2014